10 Claves para resolver conflictos laborales
agosto 27, 2015

La fórmula es simple: muchas horas juntos, presión, carga laboral y una dosis de tensión se convierten en el ambiente ideal para un conflicto laboral, que puede llegar a convertirse en verdaderas guerras entre compañeros.

Un estudio realizado por Universia revela que en el 88% de los casoslas empresas no reaccionan ante este tipo de situaciones, que, cuando se enquistan, no sólo afectan a los trabajadores sino que pueden deteriorar considerablemente el ambiente de trabajo e incluso los resultados y objetivos del equipo.

La ley de hielo no es una opción, expertos en recursos humanos y empresas de asesoría se han esforzado por definir protocolos de actuación específicos para afrontar esta clase de situaciones, acá te damos 10 claves para resolver estos conflictos laborales.

1- Detecta el problema a tiempo y actúa sin demora:

Si se aprecia un conflicto en el equipo de trabajo, afronte el problema y reúna a los involucrados para intentar solventarlo lo antes posible,  según los expertos de Monster “un conflicto no resuelto puede convertirse en algo peor”.

  1. Analice  el conflicto con una perspectiva amplia. Un conflicto entre 2 trabajadores dentro de un grupo de trabajo puede no limitarse a ellos 2, puede suscitar adhesiones y terminar creando una lucha entre otros grupos con consecuencias sumamente negativas.
  2. No imponga la paz. Irrumpir en medio de una discusión entre sus empleados o subordinados obligándoles a callarse y centrarse en su trabajo no soluciona los problemas. Cree la atmósfera adecuada, espera al momento más apropiado, reúna a las personas implicadas y hágales ver que esa reunión se está llevando a cabo para resolver el conflicto.
  3. Tenga clara la solución. Antes de reunirse con sus empleados, infórmese. Trate de entender la naturaleza del conflicto e idee una solución. Deje que se expresen, escuche sus puntos de vista, pero no sea comprensivo con sus razones. No tome partido. Recuérdeles que ambos tendrán que ceder y mejorar su actitud para resolver el problema.
  4. Halle los objetivos comunes. Detectar los aspectos en los que las que ambas partes pueden estar de acuerdo es esencial para crear llegar a una negociación y le puede ayudar a alcanzar un diagnóstico compartido sobre la naturaleza del problema.
  5. Optimismo ante todo. Haga ver a los involucrados que considera relativamente sencillo resolver el conflicto a poco que cada uno de los trabajadores enfrentados ponga algo de su parte.
  6. Céntrese en el problema. Es importante que limite el debate a la cuestión laboral. Ataje cualquier suspicacia, ironía o valoración de carácter personal que hagan los implicados entre ellos. Hágales ver que el objetivo de la reunión es resolver el conflicto de funcionamiento en el equipo de trabajo, no de carácter personal.
  7. Profesionalidad por encima de personalidad. Apele a la profesionalidad de los empleados. Acepte que es normal que existan desavenencias entre personalidades diferentes, pero hágales entender que no se puede permitir que éstas dificulten el trabajo ni el ambiente laboral. No se trata de que uno u otro tengan la razón, sino de conseguir que un grupo de trabajo se engrane correctamente.
  8. Llegue a acuerdos y póngalos por escrito. Lo ideal sería alcanzar un acuerdo compartido por todos, pero si no es así, intente arrancar al menos compromisos parciales. Defina claramente una serie acciones a llevar a cabo para mejorar el funcionamiento del grupo de trabajo y mantengálas por escrito para que no se cuestionen posteriormente.

10. Realice un seguimiento de la situación. No dé por solucionado el problema. Realice una evaluación del éxito del proceso a nivel individual como colectivo, y si la situación mejora refuerce la sensación de éxito con elogios.

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